Como
uno de tantos días
me
encuentro resacoso, recién levantado a las 12
frente
a la inmaculada pantalla del ordenador
intentando
hacer memoria
pero
se
me olvidó el poema:
recuerdo
que iba a una fiesta,
y
que me asedió la inspiración:
comencé
a fantasear sobre una pareja
la
entusiasta claridad del Sol
y
el atrayente misterio lunar
que
descubrían la salvaje naturaleza
y
la apariencia de las bellas ideas
que
sin exigirse nada, eran leales
y
sin requerimientos, dulces compañeros de juegos
luego
llegué al bar
radiante
por la revelación purificadora,
pero
las copas abundantes
y
los correligionarios canutos
fueron
anestesiándome el cerebro
matando
la poesía
y
colmándome de realidad
recuerdo
también que estas ideales criaturas
eran
una suerte de gemelos
gestados
en el mismo cálido útero
en
esta tierra infecta
él,
Apolo
ella,
Artemisa
tal
vez fuese al contrario,
no
sé,
es
indiferente
meditaba,
mientras decaía la noche
que
estos dos personajes
tenían
un inconveniente
y
es que vivían demasiado en sus cabezas
y
necesitarían de algún espíritu dionisíaco
que
les diese algunas lecciones
para
despertar sus adormilados sentidos
en
las noches ardientes de invierno
de
cine, vino y rosas
pero
se me olvidó el poema
quizás
los narcóticos ganaron la batalla
y
la inspiración yace muerta
junto
a otras ilusiones en algún pasado
en
el que la belleza era posible
o,
quizás no
esto
tiene garra y,
de
cualquier manera,
el
poema no iba a acabar en la lustrosa mesa
de
un adinerado editor
ni
en la hogareña mesita de noche
de
un soñador insomne
morirá
conmigo
como
mis posesiones y mis abandonos
como
los recuerdos de las dichas
y
de las desgracias
como
los momentos de lucidez,
las
melopeas y las resacas
pero
cuando alguna vez,
en
el momento en que el cansancio,
el
desencanto y el hastío
se
apoderen de mi vivaracha mirada
el
momento presente tendrá sentido:
al
leer todos estos testimonios,
torpes
y desangelados,
para
mi sorpresa,
recordaré
que alguna vez
-de
forma efímera-
la
poesía y la utopía
vivieron
en mí.
Diego Supertramp, invierno de 2017
Tus textos ya son poesía. Enhorabuena!!!
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